Yolanda es la mamá de Antonio, quien un día al salir de la escuela, aparte de la estrellita pegada en la frente asimismo llevaba en su cabeza unos inquilinos incómodos que justo en la época de calor…

Aterrorizada, Yolanda procedió a adquirir el tradicional peine usado desde tiempos ancestrales y un shampoo singular para quitarle a su hijo esa serie de habitantes que producían una comezón incesante en la cabeza de su hijo.

A los poquitos días, y tras no solo atender al pequeño, sino más bien de proseguir las instrucciones de las abuelas de mudar y lavar ropa de cama y peluches con agua hirviendo todos y cada uno de los días, Yolanda descubrió con tristeza unos puntos blanquecinos entre su larga cabellera negra, eran las tan temidas liendres.

Piojos en verano

Aunque en esta temporada de calor acrecienta el contagio de piojos en pequeños de entre 3 y diez años, sus madres, en quienes recae su cuidado y atención, asimismo están bajo riesgo de padecer un contagio, conforme con un conjunto de mamás entrevistadas por Notimex, quienes en su mayor parte aceptaron, con vergüenza, que asimismo habían tenido piojos.

Conforme con la especialista en dermatología pediátrica y también miembro de la Fundación Mexicana para la Dermatología (FMD), Antonia Pérez, la época de calor es ideal a fin de que dichos parásitos se extiendan.

Esto debido a que el cuero capilar sostiene una temperatura que deja a los piojos subsistir y reproducirse con mayor sencillez, con lo que la persona que los adquiere les da todo lo preciso para su supervivencia, expuso.

El periodo de vida de los piojos es de más o menos treinta días, mas siendo tan veloz su reproducción, es esencial eliminarlos cuando sean detectados para eludir su proliferación, agregó.

María no es mamá, mas viaja todos y cada uno de los días en el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, y una tarde de manera especial presentó una muy frecuente sensación de comezón en su cabeza, y descubrió que de alguna forma se había contagiado de pediculosis.

Con velocidad preguntó a su abuela, «por el hecho de que las abuelas saben todo», qué era lo que debía hacer, los antídotos fueron desde alcohol en la cabeza, envolver el pelo en vinagre con agua muy caliente, té de huesos de mamey hirviendo sobre sus pelos e inclusive le aconsejó mejor cortarlo de tajo, como anteriormente.

Agobiada, exageró en la aplicación de tales antídotos, salvo por el corte de pelo, y poquitos días después las molestias por la comezón habían recorrido a enfermedades debido a leves quemaduras en el cuero capilar.

En ese sentido, la especialista Antonia Pérez explicó que en nuestros días existen diferentes métodos para suprimirlos, como shampoos, lociones, sprays o bien pastillas; sin embargo, aconsejó asistir con un especialista debido a que cada piel de cada persona es diferente y requiere cuidados diferentes.

Para advertir los piojos de forma oportuna, mentó que es esencial prestar singular atención si hay comezón excesiva en la cabeza en tanto que, al rascarse de forma prolongada se puede generar una infección en la piel por el contacto de esta con las uñas sucias.

Pérez alertó que los piojos pueden trasmitir enfermedades infecciosas como la fiebre amarilla, mas además de esto otras condiciones secundarias como impétigo, una infección de la piel infecciosa que afecta eminentemente a bebés y pequeños.